19 julio, 2009

De las falsas anchoas del Cantábrico a los genuinos bolsos de Louis Vuitton

Cuando Rita Barberá consideró oportuno aprovechar los micrófonos y las cámaras para dar a conocer a los cuatro vientos su peculiar interpretación sobre el 'affaire' de los trajes de Camps, supuestamente regalados por Álvaro López, 'El Bigotes', mano derecha de Alfonso Correa en la Comunidad Valenciana, el país entero se desternilló de risa una vez superada la perplejidad inicial. Comparar las anchoas que el presidente de Cantabria regala a Zapatero como presente institucional con los trajes que Camps habría recibido de manos de una empresa beneficiaria de algunos millones de euros de la institución que éste preside no se le ocurre ni al que asó la manteca.

Ahora resulta que la chusca comparación entre ternos de lujo y anchoas del Cantábrico (que en realidad no lo son *) podría no haber sido tanto una torpe defensa (daba implícitamente como cierto el regalo que Camps niega) de su compañero de partido como una inesperada señal de que la alcaldesa de Valencia tenía el rabo de paja.

"Nunca nos ha dado nada, pero tampoco nos ha hecho nada", comentó 'El Bigotes' por teléfono, mientras contaba a su interlocutor que estaba comprando a la regidora valenciana un bolso de Louis Vuitton, el cuarto desde 2005. La conversación intervenida, realizada en enero y revelada ahora, deja a Barberá a los pies de los caballos. Y ello pese a que todo indica que los bolsos no pagaban favor alguno por su parte.

Barberá, ante las evidencias, podría haber admitido que aceptó los regalos por cortesía hacia otra cortesía pero, sin duda asesorada legalmente, lo ha negado, como hizo Camps. ¿Estaba 'El Bigotes' atribuyénose gastos falsos para engrosar su propio peculio? Dada su catadura, no sería desdeñable esa posibilidad, pero tampoco es irrazonable que el secuaz de Correa estuviera sembrando para poder cosechar en otro momento.

Lo cierto es que las anchoas falsamente cántabras que Revilla regala a Zapatero son considerablemente más baratas que los bolsos que el cortés "Bigotes" asegura haber regalado a Barberá. Un genuino bolso del diseñador galo tiene un precio que oscila entre los 350 euros como mínimo y los 4.000 como máximo.

Cabe preguntarse cuántos Vuitton posée Barberá, donde los compró, si tiene los recibos..., pero ésto no sólo aburre sino que además apesta.

(*) Por determinación de la UE la veda del bocarte se mantendrá hasta 2010.


La crisis no es sólo económica (I)

La economía no es una ciencia; la sociología, tampoco; la filosofía, aún menos. Ninguna de tales disciplinas ha podido establecer nunca leyes de validez universal basadas en pruebas incontestables. La razón es simple: las dos primeras tratan de realidades vinculadas al imprevisible y supuestamente errático comportamiento humano, basado en percepciones e intereses subjetivos. La filosofía, por su parte, intenta establecer leyes y verdades sin los instrumentos precisos para su demostrabilidad. El conocimiento empírico y la herencia cultural conforman generalmente el laberinto filosófico, que ha generado millones de páginas a la mayor gloria de la impotencia intelectual.

Con frecuencia las tres frágiles disciplinas se asocian para intentar generar una concepción general del mundo, del hombre y de la historia cuya síntesis deviene ideología. Su fundamento es básicamente voluntarista y su aspiración es llegar a legitimarse 'científicamente' en la práctica a través de su aplicación política. Sin embargo la acción política, descrita como "el arte de lo posible", es la consecuencia última de un pragmatismo nada objetivo en la medida en que se basa en la conciliación de contrarios y en la mera voluntad.

Cuando Adam Smith trata de establecer su idea-motor en el sentido de que la economía se rige por un supuesto orden natural que tiende a su propio bien y por ende al de todos hace un hallazgo crucial para su justificación que denomina "la mano invisible" (¿Dios acaso?). Cuando la sociología tropieza con algo que no cuadra en sus planteamientos lo denomina 'serendipia', termino que se puede traducir como 'azar', pura chiripa. En cuanto a la filosofía, cabría hablar de su autodestrucción por reducción al absurdo, fragmentada en decenas de escuelas entre lo 'post' y lo 'neo', que más que hacer afirmaciones aventuran hipótesis y propuestas. Postmodernidad, pensamiento único o pensamiento débil son algunos de sus deleznables frutos más recientes.

El sofisma ha sustituido al silogismo; la improvisación y el fragmentarismo secuestran el lugar que antes ocupaba el discurso lógico y orgánico; el axioma (verdad supuestamente evidente que no precisa demostración) impera sobre la duda metódica. En la medida en que al liberalismo económico y a la democracia formal les falta ahora su opuesto tradicional, el materialismo dialéctico (base del llamado comunismo), ya no hace falta tener razón o fingir tenerla. Basta con disponer de los medios precisos para que el discurso del poder se extienda como única alternativa. Y el poder (me refiero al económico, fáctico por excelencia) monopoliza esos medios en nuestras sociedades hasta el punto de convertir todo discurso alternativo en una anédota que roza la inexistencia.

La grave crisis económica que está barriendo el mundo ha puesto en evidencia, mucho más allá de lo esperado y esperable, la inanidad filosófica, moral e ideológica de la cultura hasta ahora denominada judeo-cristiana, sostenedora teóricamente de valores humanos y de principios que en realidad no defiende, nunca ha defendido a la hora de la verdad. El discurso ultraliberal, de cuya falacia la propia crisis es la mayor y más incontestable evidencia, se mantiene impune y arrogante en todas las tribunas y rige en gran medida la economía mientras los gobiernos, con fondos públicos y generando deficits hipotecadores del futuro, intentan -inútilmente hasta ahora- sellar las vías de agua generadas por la irresponsabilidad de los defensores de la autorregulación mágica del mercado, de la providencial "mano invisible" que finalmente resulta ser el Estado o, lo que es lo mismo, el conjunto de los ciudadanos, víctimas por partida doble de la avaricia de unos y de la inibición de otros.

Históricamente estamos ante la mayor evidencia de fracaso del liberalismo económico. Políticamente y socialmente, por cruel paradoja, nos hallamos también ante la mayor demostración de impotencia que se recuerde. Los defraudados e inermes ciudadanos se sienten indefensos mientras los gestores del sistema no arriesgan una fecha para la superación de la crisis pero piden la reducción a la nada de los derechos sociolaborales conquistados con sangre, sudor y lágrimas por tantas generaciones.

Los señores, confiados en la domesticación 'irreversible' de las masas de la mano de un crecimiento demográfico bajo cero, no sólo están liquidando todo rastro de la sociedad del bienestar sino que también ponen en peligro, sin escrúpulo alguno, la paz social.

Si esta crisis sigue prolongándose y profundizándose podríamos volver a las convulsiones sociales de los años 30, que siguieron, como las llamas a la chispa, al primer precedente serio de esta crisis sistémica: el crack del 29. ¿Quién quiere tal pesadilla? ¿Es esto una conspiración o simplemente una conjura circunstancial de necios?

Ilustración: Adam Smith.

Continuará.

18 julio, 2009

Muere Walter Cronkite

Walter Cronkite ha muerto en Nueva York a los 92 años. 'Tío Walter', como le llamaban familiarmente muchos estadounidenses, ha sido la figura más relevante de los mejores tiempos de la televisión en EE UU. Fue el primer presentador de informativos televisivos ('anchorman' dicen allá: hombre ancla) reconocido como tal, pues en gran medida él creo la figura y ejerció un indiscutible magisterio, largamente imitado luego, en esa función.

Cronkite era tranquilo y tranquilizador, hablaba en un estilo llano y convicente y siempre separó escrupulosamente la opinión de la información. De hecho sólo raramente expresó su opinión hasta que se jubiló. Si la credibilidad tenía un nombre ése era Walter Cronkite, cuyos informativos alcanzaron, durante casi veinte años de carrera, una audiencia récord que osciló, según los avatares de la actualidad, entre 30 y 70 millones de personas diarias.

Él fue quien informó a la mayoría de los ciudadanos del asesinato de Kennedy y del de Luther King; quien ilustró la guerra de Vietnam en casi toda su crudeza y quien relató los pormenores del primer alunizaje. Su frase de cierre "and that's the way it is" ("y así son las cosas") ha quedado ya en la historia del periodismo, como su "oh boy" cuando el módulo lunar se posó sobre la superficie del satélite, o sus ojos nublados por lágrimas cuando confirmó la muerte de Kennedy.

Naturalmente, en esta hora se cuenta de Cronkite lo que contó, no lo que ignoró; sus éxitos, no sus fracasos; su magisterio, no la discutibilidad del mismo. Siempre es así. Sin embargo, hay otros periodismos televisivos más allá del presuntamente ecuánime y equidistante que Cronkite practicó con tanto éxito. Los Estados Unidos a los que él se dirigió estaban más unidos y más orgullosos de sí mismo que los que le precedieron y los que le sucederían.

Edward R. Murrow, rescatado por el cine con su "buenas noches y buena suerte", entre otras cosas afrontó el Maccarthysmo con valor y con éxito. Se la jugó y finalmente pagó las consecuencias. Dan Rather, sucesor de Cronkite, bregó con los dos Bush, con el padre por el caso Irán-Contra y con el hijo por la invasión de Irak. La época más abyecta de la historia estadounidense acabaría apartándole de un cargo que ocupó durante 24 años, convertido en cabeza de turco por la difusión de documentos sobre el paso de Bush jr por la Guardia Nacional que resultaron ser falsos.

Murrow, Cronkite y Rather, pertenecientes a tres generaciones diferentes, trabajaron en la CBS. Murrow cayó en el olvido, Cronkite es evocado como una figura casi heroica y Rather... pasa los últimos años de su brillantísima carrera profesional en un canal minoritario de alta definición (HDNET).

Y así son las cosas. Buenas noches y buena suerte.

Foto: Walter Cronkite (izq.) junto a Dan Rather.

17 julio, 2009

El Supremo cita a Bárcenas

Francisco Monterde, instructor del caso Gürtel en el Tribunal Supremo, ha citado para el próximo 22 de julio al senador por Cantabria y tesorero nacional del PP, Luis Barcenas, y para el día siguiente al diputado de este partido Jesús Merino como imputados provisionales. La provisionalidad de la imputación se debe a que ambos habían pedido en su momento prestar declaración voluntariamente y en consecuencia se obvia, por ahora, la necesidad de pedir el preceptivo suplicatorio para los dos aforados.

Bárcenas dice estar feliz porque al fin va a poder "explicarlo todo". Cospedal, la secretaria general del PP, también se declara satisfecha "porque por fin puedan utilizar su derecho a defenderse y puedan declarar ante el Tribunal Supremo, después de tanto tiempo". Rajoy, por su parte, sigue sin hablar del tema. Lo más lejos que ha ido hoy ha sido aludir al "ruido" frente a "lo importante" (las nueces, se supone). Todos debemos estar satisfechos porque queda menos para saber qué frutos cuelgan del frondoso árbol del PP: si ruido, si nueces, si caraduras o inocentes.

Alierta, absuelto

Mientras en Valencia el juez rechaza la petición de la defensa de Camps de suspender el proceso en tanto se sustancian los recursos interpuestos, la actualidad nos depara una evidencia de lo útiles que pueden llegar a ser los retrasos judiciales. La Audiencia de Madrid ha absuelto al presidente de Telefónica, César Alierta, y a su sobrino, Luis Plácer, del delito de uso de información privilegiada con ánimo de lucro porque el retraso inicial de un juez en admitir la denuncia causó la prescripción del delito.

El caso se retrotrae, nada menos, que a 1997, cuando, según la Fiscalía Anticorrupción, el actual presidente de Telefónica, que entonces lo era de Tabacalera, se lucró en 1,86 millones de euros por intermedio de su sobrino, Luis Plácer, al que habría utilizado como testaferro para realizar una inversión en Bolsa basada en la información de que disfrutaba, en virtud de su cargo, sobre la adquisición de Havatampa y la subida del precio del tabaco.

Prescripción no es inocencia, pero para el caso... Alierta ha sido absuelto, preside Telefónica y España va bien, como decía quien le nombró tras el fiasco de su amigo "de confianza" Juan Villalonga.

Sí, España va bien para los de siempre. De los de nunca mejor no hablar. De eso se trata.

26 junio, 2009

La 'deconstrucción' europea (y IV): Novedades inquietantes

Uno de los fenómenos más destacables e inquietantes puestos de manifiesto por los resultados de las últimas elecciones europeas es el crecimiento de la ultraderecha, que ha experimentado avances en nueve los 27 países de la UE. Basta repasar sus nombres (Austria, Dinamarca, Finlandia, Grecia, Hungría, Italia, Holanda, Rumanía y el Reino Unido) para concluir que las razones de ese avance no son generalizables: No hay elementos comunes en la situación socioeconómica y política de buena parte de los nueve referidos, lo que impide sacar conclusiones generales válidas sobre las causas de ese crecimiento.

Ciertamente, la xenofobia es un factor importante en los más prósperos de esos países y el ultranacionalismo, en sus innumerables variedades, está presente en casi todos los casos. Hay entre los beneficiarios del crecimiento electoral partidos con tradición, tan conocidos como la Liga Norte italiana, que ha doblado su presencia en la Eurocámara (de 4 a 8). Y luego hay una constelación de grupos prácticamente desconocidos a nivel europeo que van desde la simpatía por el fascismo hasta el rechazo de la propia UE como factor de desnaturalización nacional y de pérdida de soberanía. Ese grupo (que formalmente no lo es), estadísticamente englobado en el apartado 'Otros', ha subido casi nueve puntos en relación con las anteriores elecciones. Si exceptuamos a los Verdes, son los únicos que han crecido.

Es imposible determinar si la elevada abstención registrada ha beneficiado a estos grupos, aunque cabe considerarlo probable. En cualquier caso, la baja participación no parece ser la causa que ha condicionado el descenso del Frente Nacional francés de Le Pen, que ha perdido cuatro de los siete eurodiputados que tenía. La estrella de la ultraderecha europea, causante de tantas inquietudes a la república gala, parece haberse apagado. El hecho de que Sarkozy intente dirigirse y captar a la mayor porción posible del espectro político podría ser una razón de ese descenso, paro es más probable que haya pesado más la retirada política de su líder carismático, al que su hija Marine ha intentado sustituir sin éxito.

Precisamente ha sido Francia el escenario del cambio político más espectacular registrado en las elecciones europeas. El éxito de Europe Ecologie, con Daniel Cohn-Bendit al frente, supone, al menos de modo provisional, un vuelco inesperado en la política interior gala, en perjuicio del PSF, que ha estado a punto de convertirse en el tercer partido por su culpa (la difencia porcentual sólo fue de 2,4 décimas. Los Verdes son ya el cuarto grupo por número de diputados (53) en Bruselas, aunque resulta complicado imaginar si éste es el comienzo de una ascensión en perjuicio de los socialdemócratas o se va a reducir a lo coyuntural anecdótico.

El crecimiento de la ultraderecha, la emergencia de los ecologistas y la organización del euroescepticismo en torno a los 'tories' británicos son signos nuevos sobrevenidos en el espectro político de la UE y que, sin duda, van a tener conscuencias en su funcionamiento durante esta legislatura. El éxito del PPE puede resultar, en última instancia, una victoria pírrica en la medida en que la llave de la mayoría absoluta en la Eurocámara está en manos de grupos que, por diversas razones, no parecen muy dispuestos a favorecer los designios del grupo mayoritario.

La reelección (o no) de Durao Barroso como presidente de la Comisión Europea puede convertirse en la piedra de toque acerca del futuro de la legislatura. Aunque Rodríguez Zapatero ha dado la aprobación a su continuidad, el Grupo Socialista del Parlamento Europeo mantiene reticencias y no es previsible que los grupos restantes muestren mayores simpatías por el personaje. La caída de la socialdemocracia y la emergencia de los ecologistas, en el contexto de una grave crisis económica que acentúa los reflejos proteccionistas y nacionalistas de los miembros de la Unión, puede significar un cambio relevante en la languideciente dinámica que la UE ha venido manteniendo.

Foto: Geert Wilders, lider del partido ultraderechista holandés PVV.

23 junio, 2009

La 'deconstrucción' europea (III): "Dieu et mon droit" (*)

Desde su tardío ingreso en la Comunidad, en 1973, Reino Unido ha sido una piedra en el zapato de la organización. Inicialmente había promovido y liderado como alternativa a la CEE una EFTA (Asociación Europea de Libre Comercio) que resultó irrelevante. Cuando en 1961 solicitó su ingreso, el presidente francés Charles De Gaulle, que había sufrido en carne propia el flemático cinismo británico cuando se hallaba exilado en Londres y representaba a la Francia libre, vetó su petición. Sólo cuando el orgulloso y lúcido militar galo se retiró la CEE pudo acusar recibo de la solicitud.

Del 'magnífico aislamiento' a la 'Entente Cordiale', Gran Bretaña ha estado pendiente, de modo constante, de la situación en el continente; vigilante, desconfiada, siempre lista para intervenir ante cualquier amenaza real o imaginaria, primero ante el imperio español, luego contra el expansionismo de Napoleón, más tarde frente al III Reich. En lógico paralelismo, siempre ha sido contemplada con recelo desde el continente, donde nadie ignoraba su extraordinario poder y donde, más recientemente, la arrogante isla es vista con frecuencia como una especie de caballo de Troya de EE UU.

Reino Unido, que no ha asumido el euro y cuyos polìticos coexisten con el 'euroescepticismo' ciudadano sin problemas, alimentándolo de modo inconsciente o deliberado, activó de nuevo la piedra en el zapato europeo durante la reciente reunión de jefes de estado y de Gobierno. Lo hizo, además, en un tema de importancia crucial en el contexto de la crisis económica, retrasando con ello la decisión sobre el nuevo modelo de supervisión del sistema financiero europeo, que deberá ser ahora discutido por los ministros de Economía.

El aspecto supranacional de los nuevos órganos de vigilancia para el sector bancario, las bolsas y los seguros es rechazado por los británicos, pese a que la 'interferencia' se limitaría a los casos en que existan discrepancias entre órganos reguladores nacionales. Con potestad, asimismo, para dirimir situaciones en las que estén implicadas las multinacionales europeas.

Reino Unido rechaza que Bruselas se arrogue competencias sobre cuestiones financieras nacionales, especialmente si una de las consecuencias fuera, como se prevé, la obligación de contribuir a reflotar con dinero del contribuyente isleño a entidades financieras "extranjeras" (continentales) con problemas. Nada nuevo. Los británicos están en la Unión para obtener de ella todo el beneficio posible, no para sacar las castañas del fuego a nadie. Cuando se trata de solidaridad, la isla vuelve a la suya de siempre: que cada palo aguante su vela.

Como consecuencia, se retrasa la toma de decisiones cuando EE UU ha presentado ya su plan, recibido por los media como "una revolución inédita" y que, como veremos en otro momento, no es para tanto. Ni mucho menos. Y ese es el mayor de los riesgos que la Unión Europea afronta en estos momentos: que después de tanto hablar sobre la forma de impedir que se reproduzca el caos económico en que ahora nos hallamos por el abuso de unos y la falta de control de otros las cosas queden, en lo esencial, como estaban.

La urgencia para los gobiernos es devolver la confianza a los mercados y a sus actores principales para que el dinero se ponga de nuevo a trabajar. Entre esa necesidad y la de tranquilizar a los ciudadanos sobre el futuro que les espera está claro cuál es la prioridad. Ni Estados Unidos ni Gran Bretaña, firmes defensores hasta ahora del liberalismo económico más rancio e irresponsable, dan muestras de querer introducir reformas sistémicas que no sean del gusto de los poderosos. Mantener la confianza en que se produzca una reforma radical del sistema (la 'refundación del capitalismo' que proponía el grandilocuente Sarkozy) es totalmente ilusorio.

Ni siquiera la propia UE está segura del alcance que deben tener los órganos de vigilancia. Prueba de ello es que se pretende poner al frente, en la cúspide de esa estructura nueva, al presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, que compatibilizaría ambas responsabilidades. De ello sólo cabe deducir que, ni siquiera en sus momentos fundacionales, se pretende dar a esa estructura 'salvadora' la jerarquía que cualquiera esperaría que se le atribuyera.

"Algo debe cambiar para que todo siga igual". La cínica observación del príncipe de Salina en 'El gatopardo' es, sin duda, la guía para esa cohorte de Tartufos postmodernos que puebla la política europea.

P. S. (24-6-2009): Apenas unas horas después de concluir este post el Partido Conservador británico anuncia su propósito de separarse del PPE en la Eurocámara y formar grupo parlamentario propio junto a representantes de ocho países. Entre la distinguida compañía que la gente de Cameron se dará se hallan los eurodiputados del partido Ley y Justicia del polaco Kaczysnki y los del checo Democracia Cívica, de Topolanek.

Este movimiento táctico que marca distancias con el grupo más fuerte del Parlamento Europeo y con el eje francoalemán ha causado sorpresa en Bruselas, pero no tanta como inquietud ante la evidencia de que Reino Unido controlará el cuarto grupo político más numeroso de la Cámara y también uno de los más imprevisibles e indefinibles.

Más madera para la 'deconstrucción' europea.


(*) "Dios y mi derecho", lema que figura (en francés) en el Real Escudo de Armas de Reino Unido.

Continuará.


21 junio, 2009

La 'deconstrucción' europea (II): Continuismo e insularismo

Tras los resultados de la elecciones europeas cualquier cosa era previsible menos un cambio -o simplemente una reconsideración seria- del rumbo de la 'construcción europea'. Aún así, las conclusiones que pueden extraerse de la reunión de los jefes de Estado y de Gobierno clebrada en Bruselas los días 18 y 19 sorprenden en cierta medida por la consolidación de cierto inmovilismo. Tal postura, impropia en principio de circunstancias tan críticas como las que la comunidad vive a nivel económico, tal vez intenta dar confianza a todos. Otra cosa será si lo consigue o no.

He aquí un ejemplo incuestionable de inmovilismo: todo indica que Durao Barroso será reelegido presidente de la Comisión Europea. El PPE, que le apoya incondicionalmente, no tiene mayoría absoluta en el Parlamento, que debe ratificar o rechazar al candidato, pero no parece probable un acuerdo sobre un nombre alternativo. Y en cualquier caso, entre dos males, el menor: mejor Durao Barroso que Tony Blair, cuyo nombre se ha barajado como alternativa. Ambos son proamericanos reconocidos, pero Blair se ensució las manos excesivamente en Irak como para ser ahora otra cosa que un cadáver político, exquisito pero escasamente presentable.

El conservador portugués es un pragmático, posibilista y pastelero, condiciones bastante convenientes para moverse en el proceloso mar que es la UE, especialmente desde la ampliación a 27 miembros que tantos lamentan ahora haber hecho tan deprisa. Transigir, contrapesar, conciliar contrarios es parte importante de su tarea y no lo hace del todo mal, pese a lo cual su reelección no cuenta con el apoyo de los socialistas europeos y menos aún con el de los ecologistas. Y ello pese a que su programa, que se ha dado en calificar como 'sarkozysta', intenta dar satisfacción a todos. Habrá que negociar.

Los problemas existen y seguiran existiendo en la UE en tanto en cuanto las peculiaridades y los egoismos nacionales condicionen e incluso frustren los objetivos colectivos. La reunión de Bruselas fue escenario de dos, protagonizados por sendas islas (en el sentido estrictamente geográfico de la palabra, pero no sólo), Irlanda y Reino Unido. En otra ocasión serán otras 'islas', estas continentales, como en su día fue Polonia o ahora es la República Checa, o como podría llegar a serlo España bajo la dirección del PP, si fuera en serio su propósito de forzar un cambio en la política agrícola y pesquera consensuada en la UE.

El caso de Irlanda -que rechazó en referéndum el Tratado de Lisboa- roza lo ridículo. Para aceptar la celebración de una nueva consulta en octubre han forzado al Consejo Europeo a aprobar un protocolo supuestamente exclusivo sobre cuestiones como el mantenimiento de su neutralidad militar y de su peculiaridad fiscal, así como el respeto a su negativa al aborto. Ninguna de tales cuestiones estaba ni está amenazada por el Tratado, aunque los partidarios del 'no' lo hubieran asegurado en su día.

Una campaña informativa habría bastado para deshacer el equívoco, pero el primer ministro irlandés, Brian Cowen, considera que era preciso este 'detalle' por parte de la UE para que sus ciudadanos puedan aprobar sin reticencias el mismo texto al que se habían opuesto. Surrealismo puro, tanto más si se conidera que el eurófobo presidente checo, Vaclav Klaus, cree que dicho protocolo debe ser aprobado por su propio Parlamento, cosa que se descarta en el resto de los países. El caso es echar arena en los engranajes de una máquina que no acaba de arrancar tras el rechazo que sufrió la Constitución Europea en los referéndums de Francia y Holanda.

En cuanto al caso de Reino Unido, será objeto de la próxima entrega, junto con Francia y otros países de la UE.

Continuará.

18 junio, 2009

La 'deconstrucción' europea (I): ¿Dónde está la izquierda?

Probablemente sobre los resultados de la pasadas elecciones europeas se han hecho ya todos los análisis que cabía esperar, especialmente en lo que respecta a la tradicional lectura partidista de los datos. El nuevo récord de absentismo ante las urnas no ha merecido, a los ojos de los analistas, ninguna consideración especial. Comicios europeos y abstención son ya, desgraciadamente, conceptos casi sinónimos. El hecho de que la indiferencia crezca se estima -interesadamente- como algo coyuntural, cuando no anecdótico.

Con la misma frivolidad se renuncia a hacer una prospectiva a la luz de las nuevas evidencias. La pregunta "a dónde va Europa" y la inquietud por el rumbo que está tomando lo que se denomina "la construcción europea" están ausentes en los medios de comunicación y no hay nada más revelador que esa ausencia, que no es en absoluto casual.

En ciertos países europeos, entre los que se hayan algunos de los socios más recientes de la UE, toda consulta que no alcanza el 50% de participación es declarada nula. ¿Exceso de escrúpulo o lógica demográficamente democrática? Sobre esta cuestión tal vez haya tantas matizaciones como opinantes, pero es un hecho cada vez más 'normal' e inquietante que el llamado sufragio universal está dejando de serlo, o, lo que es lo mismo, que la democracia está perdiendo credibilidad hasta el límite de 'virtualizarse', ya que su principal instrumento de legitimación (el voto) no alcanza un 'quorum' suficiente. Este es un hecho que no puede ser despachado frívolamente. Es significativo y merece ser estudiado.

El mero análisis partidista de los resultados de las pasadas elecciones europeas nos muestra un espectro ideológico europeo en el que es abrumadoramente hegemónica la derecha en sus más diversas e incluso variopintas versiones, desde el PPE, supuesto centro derecha democristiano, hasta la ultraderecha más rancia y xenófoba, pariente frecuentemente indisimulado del fascismo, pasando por los 'liberales' postmodernos y los populistas teóricamente ambiguos pero prácticamente ultraconservadores y demagógicos.

La socialdemocracia 'light' se bate en retirada y lo que podríamos llamar 'izquierda real' limita su presencia a lo meramente simbólico. Parece paradójico que esto suceda en medio de una crisis económica global sin precedentes. Tradicionalmente los ciudadanos se han dado gobiernos de izquierda (valga la expresión convencional) en las situaciones de crisis económica, hasta el punto de que llegó a ser asumido como algo 'de libro' que la izquierda está para gestionar las crisis, dada su mayor sensibilidad ante las implicaciones sociales, mientras que es misión de la derecha gestionar la prosperidad en favor y con la colaboración del capital.

El problema parece ser que, ante las dimensiones de la actual crisis económica, pocos creen que la izquierda 'irreal' pueda hacer alguna contribución útil para reducir sus efectos y aún menos para su superación. Los gobiernos, los economistas, los industriales y financieros, con la ayuda de los medios de comunicación social, han llevado a los ciudadanos a la convicción de que no se puede tomar otra actitud que la que cabe ante una sucesión de fenómenos sísmicos o de huracanes: esperar, protegerse (cada cual como pueda, si puede) y rezar.

No cabía esperar, dados los precedentes, que los partidos socialdemócratas o sus gobiernos allá donde los hay (España, por ejemplo) tomasen la crisis global como punto de apoyo para formular una crítica radical a un sistema económico abusivo hasta lo delincuente, irresponsable y fracasado. Del mismo modo que no cabe cuestionar la democracia, por muy irreal que se esté tornando, es totalmente descartable que alguien comprometido con el sistema señale al capitalismo como responsable criminal del 'crash' sistémico y exija su sustitución. El capitalismo liberal y la democracia formal son padre e hija y la hija es ciegamente sumisa al padre.

El panorama político que han dejado esta elecciones invita a preguntarse si es la construcción europea hacia lo que caminamos o la meta es la 'deconstrucción'. El mapa político de la UE que queda tras estos comicios se parece demasiado a la Italia de Berlusconi, un modelo cuya generalización es absolutamente indeseable.

Continuará.

08 junio, 2009

Europeas: ni extrapolables ni minimizables

La verdad es que me apetecería más comentar los resultados de las elecciones europeas en Francia, donde el crecimiento de los verdes es teóricamente muy significativo, que las de España, pero otra vez será. Hoy toca España.

Lo cierto es que los resultados españoles no han aportado ninguna sorpresa notable ni comportan -de no mediar extrapolaciones interesadas- ningún vuelco esencial en la situación política. El PP ha ganado, como se esperaba, pero no ha alcanzado los 25 eurodiputados que Rajoy pretendía. El PSOE ha perdido, pero no tanto como se suponía. El magro guarismo de la participación (46 por 100) hace que la diferencia de 600.000 votos a favor de la derecha sea bastante relativizable, que no minimizable.

Nada indica que el voto del PSOE se haya desplazado al PP y sin embargo es evidente que, mientras la participación de los votantes de la derecha ha aumentado en varias regiones, la del PSOE ha descendido notablemente. Si la causa es la desafección o simplemente la apatía y el hastío euroescéptico queda a la libre interpretación de cada cual.

Los socialistas han recibido unos 700.000 votos menos que en 2004, lo cual no es grano de anís, y -abstención aparte- cabe preguntarse el peso que ha tenido en ese resultado lo que yo llamo "la alternativa rosa" (de Rosa Díez). En la Comunidad de Madrid el efecto parece incuestionable. En relación con 2004 los socialista han perdido allí 137.000 votos. Si tenemos en cuenta que UPyD, que no existía entonces, ha logrado algo más de 155.000 (la tercera parte del total cosechado), parece claro en qué río está pescando el partido de la ex candidata a secretaria general 'sociayoísta'.

El PSOE tiene problemas de creciente gravedad en dos importantes comunidades en las que otrora tuvo el poder: Madrid y Valencia. Año tras año pierden posiciones en ambas, en las que el PP es ya hegemónico, lo cual evidencia un déficit de eficacia como oposición ante el que no debería seguir inactivo ni aceptar juegos narcisistas como el de Bono, que en 2007 rechazó la candidatura a la Alcaldía de Madrid porque no se resignaba a ser el jefe de la oposición municipal. Sus altas aspiraciones le exigían ya reclamar la Presidencia del Congreso, ejecutivamente irrelevante pero que institucionalmente le sitúa en el tercer lugar en la precedencia del protocolo, tras el Rey y el presidente del Gobierno.

Los votos perdidos en las elecciones autonómicas y locales lo son también, generalmente, en las generales y es evidente que, más allá de la incidencia electoral de la crisis económica, el PSOE no está haciendo bien las cosas a ese nivel. Las transigencias y componendas originadas por intereses extrapolíticos, amiguismos y otras lacras acaban pagándose caras. Y a este propósito habrá que ver qué sucede a medio plazo en el PP, donde Rajoy viene resignándose a la connivencia 'entusiasta' con 'sospechosos habituales' cuyas actuaciones están en estos momentos 'sub iudice'.

El 'berlusconismo' impune funciona alegramente en Italia. En España es muy dudoso que la ciudadanía tenga tamañas tragaderas, aunque 'cosas veredes...'


05 junio, 2009

"De las orejas" por Mayor Oreja

En el PP están convencidos de que van a ganar las europeas. Sus encuestas les dicen que lo van a lograr por una diferencia de uno a tres puntos porcentuales. pero en el fondo, -pese a tener uno de los electorados más gregariamente fieles del mundo- no se fían.

Lo que temen es que los votantes del PSOE, teóricamente apáticos ante esta convocatoria electoral, salgan de su supuesta indiferencia el domingo y las cañas se tornen lanzas. Y no sería tan sorprendente que lo hicieran, dado el interés que los 'populares' han puesto en 'nacionalizar' unas elecciones que nunca han apasionado a nadie, ni en España ni en el resto de los países. En ese caso los estrategas del PP tendrían la culpa, una vez más, del fiasco.

Ante esa perspectiva hay quien insta a los más acérrimos a emplear métodos coercitivos que entran de lleno en el terreno de las repugnantes sevicias que sufrimos quienes ya peinamos canas y conocimos las 'técnicas pedagógicas' imperantes durante el franquismo: "llevad a todo el mundo de las orejas a votar", dijo ayer en Ciudad Real la aguerrida secretaria general Dolores Cospedal. Y es que, como se suele decir, "la cabra siempre tira al monte".

Uno no puede sentir sino un nudo en la garganta al imaginar al pobre abuelete, que anda últimamente tocado de artritis en las rodillas y no sale de casa, arrastrado del apéndice auricular hasta el colegio electoral. O el caso de los 'niños' en edad de votar, que han programado una 'insensata' excursión para el fin de semana, sometidos al chantaje paterno: "si no venís con nosotros a votar ya podéis olvidaros de la paga".

Dice Mayor Oreja, el cabeza de lista, que "uno no se puede quedar en casa sin ir a votar". Si hubiera dicho "no se debería" en lugar de "no se puede" se habría expresado democráticamente, pero se ve que no siente tal inclinación. Nada nuevo, por cierto.

Y para completar el cuadro, ahí tenemos al impertérrito Rajoy confundiendo una vez más el carácter europeo de la convocatoria del domingo con unas generales: "España -dijo ayer- se merece un Gobierno mejor. Se merece algo más que pajines, blancos y aídos".

Si la alternativa son los trillos, camps y fabras que se han hecho la foto junto a él en esta lamentable campaña, apaga y vámonos.

03 junio, 2009

Una vergüenza sin paliativos

La que concluirá el próximo viernes se ha convertido, por mor de la estrategia irresponsable del PP, en la campaña electoral más hedionda, absurda e intolerable de la historia. Es un insulto y una falta de respeto a la ciudadanía y a su inteligencia el permanente desvío torticero del tema real de la campaña (el Parlamento Europeo, Europa en definitiva) hacia cuestiones domésticas casi anecdóticas, como el brote de gripe A en Hoyo de Manzanares, que según el PP se habría ocultado, o el uso por Zapatero de un Falcon del ejército del Aire para asistir a los mítines, hecho supuestamente inédito que no lo es en absoluto.

El empeño del PP en convertir las elecciones europeas en una primera vuelta virtual de las generales (para las que quedan todavía ¡casi tres años!) ha vuelto a sacar la mentira, la manipulación y la intoxicación a las tribunas, en la confianza de que la repetición obsesiva dé verosimilitud a lo que carece de ella. Lamentablemente, de ese modo 'obliga' al PSOE a entrar en el juego del "y tú más", con lo que se acaba por conformar un panorama lamentable, que hastía e indigna a muchos ciudadanos y muestra a la clase política como un grupo de privilegiados que pasa la mayor parte del tiempo disputando y apostrofándose en un tono que dista mucho de la seriedad que debería tener una confrontación política normal, especialmente en la situación de grave crisis económica que sufre el país y que afecta muy especialmente las capas sociales tradicionalmente más maltratadas.

La obsesión de Rajoy y sus fieles (si es que sus adláteres merecen tal nombre, lo que sin duda se verá en su momento) por afianzar un liderazgo que está cogido con alfileres -algunos tan frágiles como la facción levantina-, muestra que no ha aprendido nada de la lección contundente que supuso la derrota del 14-M de 2004. No ha asumido que la mentira no paga, ni en el Gobierno ni en la oposición; que la gente no es idiota; que si en su día, pese a su insistencia, no creyeron en la autoría etarra de los atentados, del mismo modo no creen ahora que Zapatero sea el autor de la crisis, que además es global; que quien miente con tanta soltura y muestra tal irresponsabilidad genera desconfianza en los ciudadanos y que esa desconfianza es electoralmente movilizadora (en contra).

Tras asegurar ayer José Blanco (que, al parecer, todavía cree ser secretario de Organización del PSOE) que el ex presidente Aznar cuenta con 51 escoltas, el propio aludido ha calificado tal revelación (al parecer inexacta) como una "imprudencia temeraria" y todo el Partido Popular ha puesto el grito en el cielo, como si se hubiera revelado un alto secreto de Estado. Quizás las declaraciones más elocuentes y paradójicas son las que ha formulado la secretaria general, Dolores Cospedal, que califica el hecho como una "mezquindad" y cree detectar "un tremendo nerviosismo del PSOE porque uno hace estas cosas cuando está desesperado, si no tanta irresponsabilidad no se comprende". Es obvio que Cospedal sabe mucho de nerviosismo e irresponsabilidad. Con frecuencia le toca salir a la palestra, con su actitud inexpresiva -que tal vez ella cree solemne o simplemente seria y veraz-, a tratar de evidenciar inútilmente la supuesta falta de nerviosismo y de irresponsabilidad de su partido.

Lo cierto es que el nerviosismo se ha apoderado aún más del PP tras difundirse el frenazo que ha experimentado el desempleo. Rajoy incluso se quedó mudo y no comentó el dato. Luego, junto a todo el partido, ha aventurado que es un dato coyuntural, transitorio; que se llegará a los cinco millones de parados que ellos habían pronosticado... Y lo terrible es darse cuenta de que, por estrictas razones partidistas, están deseando que el paro aumente.

Eso sí que es una vergüenza sin paliativos. Eso es la irresponsabilidad y la falta de escrúpulos más intolerables a las que nos haya sido dado asistir en 31 años de democracia. Y da auténtico asco.

21 mayo, 2009

Yak 42, vergüenza y escándalo

Vergara, en Público (21-4-2009)

El próximo martes se cumplirá el sexto aniversario del accidente del Yakovlev 42 en Trebisonda (Turquía) que costó la vida a 62 militares españoles que regresaban de Afganistán. Este próximo sábado hará cinco años que el juez instructor, Grande-Marlaska, decidió no imputar al ex ministro de Defensa Federico Trillo en relación con la identificación errónea de 30 de los militares fallecidos, que se reveló deliberada. El pasado 11 de marzo la Audiencia Nacional rechazó la comparecencia como testigos de Aznar, Trillo y Bono, cerrando de este modo, definitivamente, la 'vía política' de un proceso de carácter eminentemente político.

El general Beltrán, encargado de la repatriación de los cadáveres, que no de la identificación de éstos, según declaró, ha dicho con toda claridad que había recibido de Trillo la orden de hacerlo "cuanto antes" para que llegasen a tiempo a los funerales de Estado, celebrados dos días después. 30 de los 62 féretros fueron entregados a los familiares de las víctimas a sabiendas de que no estaban debidamente identificados. ¿Quién puede creer que la trapisonda de Trebisonda fue obra exclusiva del general médico Navarro y de sus dos ayudantes condenados? Nadie que considere el asunto con objetividad.

Fue Aznar, según el general Luis Alejandre, ex jefe del Estado Mayor de la Defensa, quien fijó la apresurada fecha del funeral para dos días después del accidente. Y fue Trillo quien trasladó la orden de modo contundente. ¿Desconocían ambos que casi la mitad de los cadáveres estaban sin identificar? Eso es algo más que improbable. Todo indica que políticos y militares trataron de cubrirse las espaldas apoyándose entre sí en la confianza en que el asunto no fuera más adelante. Mientras los políticos intentaban echar tierra a un 'affaire' que estaba protagonizando grandes titulares muy negativos en la prensa, los militares como Alejandre pretendían ocultar sus inhibiciones culpables, la mayor de las cuales sería haber ignorado las 18 denuncias que miembros de las Fuerzas Armadas habán formulado sobre la falta de seguridad de los vuelos.

Al respecto hay un detalle muy significativo. Mientras Alejandre insiste que no tuvo noticia de que 30 cadáveres habían sido repatriados sin identificar, su sucesor en el cargo, Félix Sanz Roldán, asegura que, según éste le confesó personalmente, no sólo lo sabía y advirtió de este hecho en la reunión del Consejo de Dirección de la Defensa celebrada un día antes de los funerales sino que, además, se había mostrado partidario de que los 30 cuerpos no fuesen entregados a los familiares sino trasladados a una morgue, donde se concluirían las tareas de identificación. Por supuesto, Alejandre niega haber tenido tal conversación con Sanz Roldán.

El problema es que mientras resulta imposible imaginar las razones por las que Sanz Roldán se habría inventado una conversación inexistente con su predecesor no hay mucha dificultad para imaginar qué motivos mueven a Alejandre a negarlo. Parece evidente que, con posterioridad a la reunión del Consejo de Dirección de la Defensa, hubo una orden terminante del Gobierno en el sentido de dejar las cosas como estaban. Todo indica que, como en el caso del golpe del 23-F, podríamos estar ante una nueva evidencia de los efectos perniciosos de un particular concepto de la "obediencia debida" que se antepone a la legalidad.

Nos hallamos ante un caso vergonzoso y escandaloso, que no sólo mantiene el descontento de los familiares de las víctimas, que insisten en reclamar responsabilidades políticas, sino que, además, ha causado hondo malestar en ciertos niveles del estamento militar, a la vista de que dos de los condenados como cómplices, los oficiales, sufrirán el mayor de los castigos, pues deberán abandonar la carrera militar, en tanto que el general Navarro, de 68 años, en la reserva desde 2004, probablemente no deberá ni pagar con cárcel, pese a que su condena, la mayor, es de tres años.

Es democráticamente inaceptable que un caso como éste se cierre en falso, sin determinar ni condenar la autoría intelectual, que, según todos los indicios, no es militar sino netamente política.

19 mayo, 2009

Por la vigilancia del mercado

El pasado miércoles, 13 de mayo, la Comisión Europea impuso una multa de 1.000 millones de euros a Intel, la poderosa empresa estadounidense fabricante de procesadores que durante décadas ha dominado el mercado de los ordenadores asociando su progreso al de los sistemas operativos de Microsoft. Concluía así un dilatado proceso de nueve años que tiene su origen en el contencioso planteado por la competencia del gigante, AMD (Advanced Micro Devices), por abuso de posición dominante. La multa es considerable, la mayor impuesta hasta ahora por la Comisión Europea, pero quien debe pagarla ha amortizado más que sobradamente esa cantidad a lo largo de los nueve años transcurridos, convirtiendo el coste que supone la sanción en irrisorio.

Las prácticas monopolísticas de Intel consistían fundamentalmente en la oferta de fuertes descuentos a los fabricantes de material informático más relevantes. Y el objetivo está meridianamente claro: sacar del camino a su competidor, aún a costa de reducir sensiblemente los propios beneficios. Nada nuevo, por cierto. La práctica del 'dumping', teóricamente prohibida y condenada en todo el mundo, es sumamente frecuente, aunque raramente alcanza los niveles y la transcendencia que se registran en el floreciente mercado informático. Ya en 2004 Bruselas había impuesto al gigante del software Microsoft una primera multa de 497 millones, seguida en 2007 por otra de 280. Para la empresa del 'filantrópico' Bill Gates el abuso es algo más que una práctica frecuente; constituye toda una filosofía.

El capital tiende por naturaleza al monopolio, previa eliminación de toda competencia, y ese impulso debe ser férreamento vigilado y corregido por los estados si pretenden -y deberían hacerlo- defender los intereses de los ciudadanos en tanto que consumidores y, asimismo, garantizar su propia independencia frente al creciente poder de las grandes corporaciones multinacionales. El problema principal reside en la globalización de la economía. Resulta inútil que un solo país (o sólo la UE) mantenga firmes posturas antimonopolísticas si otros son cómplices de quienes abusan por sistema de su posición de dominio en un determinado mercado.

Durante los últimos años, regidos por la bajo tantos puntos de vista abyecta administración Bush, Estados Unidos ha ignorado sistemáticamente las maniobras sucias de sus grandes corporaciones y trusts y ello ha redundado en un imprudente aumento del nivel de indefensión de los consumidores y también, en muchos casos, de las empresas de segundo nivel, cuya emergencia se ha visto frecuentemente frustrada. Ahora parece que Obama quiere poner fin al imperio de la ley de la selva. El pasado día 11 su ministerio de Justicia ha derogado el documento que regía la normativa sobre competencia durante la 'era Bush', concebido precisamente para dificultar la posibilidad de que el Gobierno se interfiriera.

Es un primer paso para poner orden y ofrecer unas garantías mínimas en un marco de incertidumbres que sobrepasa ampliamente las fronteras de Estados Unidos y que es de transcendecia crucial en el contexto de la profunda crisis económica que está sacudiendo las estructuras económicas en todo el mundo. El mito ultraliberal de la autorregulación o autocorrección de los mercados nunca se ha parecido más a un cuento para idiotas contado por depredadores sin escrupulos que ahora mismo. El castillo de naipes del crecimiento permanente se ha venido abajo justamente a causa de la culposa inhibición de quienes tienen la obligación de regular y corregir las consecuencias de la codicia enfermiza que padecen los grandes actores de esa conflagración permanente que tiene el mercado internacional como escenario.

Son muchos, por no decir todos, los sectores económicos que deben ser sometidos al escrutinio sistemático de los gobiernos. La banca, la energía o las telecomunicaciones, especialmente. Pero es de vital importancia frustar las fuertes tendencias monopolísticas que se registran en el expansivo sector informático (tanto en el software como en el hardware). La informática se ha instalado en el corazón del sistema y en la vida cotidiana de las gentes y a nadie se le ocultan los riesgos implícitos en la concentración de poder, que, en gran medida, ya es un hecho.

De no hacerlo así, se estará abriendo la puerta a las más indeseables utopías. Google, por ejemplo, tiene ya en sus manos un poder históricamente inédito y su voracidad es cualquier cosa menos tranquilizadora.

18 mayo, 2009

Mario Benedetti: Mucho más que uno

A Javier Ortiz, in memoriam
(*)

Cada día se hace más difícil escribir desde la ineludible melancolía que produce constatar que, poco a poco pero implacablemente, van desapareciendo valiosos referentes individuales de dignidad y coherencia que han aportado a nuestras vidas una tenue luz de esperanza y -frente a tanto fracaso y tanta traición- un bálsamo contra la soledad y la frustración.

Por eso, más que escribir sobre Mario Benedetti, fallecido ayer, a los 88 años, en Montevideo, quiero que sean sus versos los que hoy nos hablen desde su alegría de vivir, enarbolada frente al balance apabullante del dolor, y su nunca desmentida esperanza antropológica, afirmada a despecho de las fatales evidencias de nuestro tiempo.


DEFENSA DE LA ALEGRÍA

Defender la alegría como una trinchera
defenderla del escándalo y la rutina
de la miseria y los miserables
de las ausencias transitorias
y las definitivas

defender la alegría como un principio
defenderla del pasmo y las pesadillas
de los neutrales y de los neutrones
de las dulces infamias
y los graves diagnósticos

defender la alegría como una bandera
defenderla del rayo y la melancolía
de los ingenuos y de los canallas
de la retórica y los paros cardiacos
de las endemias y las academias

defender la alegría como un destino
defenderla del fuego y de los bomberos
de los suicidas y los homicidas
de las vacaciones y del agobio
de la obligación de estar alegres

defender la alegría como una certeza
defenderla del óxido y la roña
de la famosa pátina del tiempo
del relente y del oportunismo
de los proxenetas de la risa

defender la alegría como un derecho
defenderla de dios y del invierno
de las mayúsculas y de la muerte
de los apellidos y las lástimas
del azar
y también de la alegría.

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POR QUÉ CANTAMOS


Si cada hora viene con su muerte
si el tiempo es una cueva de ladrones
los aires ya no son los buenos aires
la vida nada mas que un blanco móvil
usted preguntará por qué cantamos

Si los nuestros quedaron sin abrazo
la patria casi muerta de tristeza
y el corazón del hombre se hizo añicos
antes de que explotara la vergüenza
usted preguntará por qué cantamos

Cantamos porque el río esta sonando
y cuando el río suena, suena el río
cantamos porque el cruel no tiene nombre
y en cambio tiene nombre su destino

cantamos porque el niño y porque todo
y porque algún futuro y porque el pueblo
cantamos porque los sobrevivientes
y nuestros muertos quieren que cantemos

Si fuimos lejos como un horizonte
si aquí quedaron arboles y cielo
si cada noche siempre era una ausencia
y cada despertar un desencuentro
usted preguntará por qué cantamos

Cantamos porque llueve sobre el surco
y somos militantes de la vida
y porque no podemos ni queremos
dejar que la canción se haga ceniza

cantamos porque el grito no es bastante
y no es bastante el llanto ni la bronca
cantamos porque creemos en la gente
y porque venceremos la derrota

Cantamos porque el sol nos reconoce
y porque el campo huele a primavera
y porque en este tallo, en aquel fruto,
cada pregunta tiene su respuesta.

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CREDO

De pronto uno se aleja
de las imágenes queridas
amiga
quedás frágil en el horizonte
te he dejado pensando en muchas cosas
pero ojalá pienses un poco en mí

vos sabés
en esta excursión a la muerte
que es la vida
me siento bien acompañado
me siento casi con respuestas
cuando puedo imaginar que allá lejos
quizá creas en mi credo antes de dormirte
o te cruces conmigo en los pasillos del sueño

está demás decirte que a esta altura
no creo en predicadores ni en generales
ni en las nalgas de miss universo
ni en el arrepentimiento de los verdugos
ni en el catecismo del confort
ni en el flaco perdón de dios

a esta altura del partido
creo en los ojos y las manos del pueblo
en general
y en tus ojos y tus manos
en particular.

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NO TE SALVES

No te quedes inmóvil
al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora,
ni nunca
no te salves

no te llenes de calma
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer los párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo

pero si
pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el júbilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y te salvas
entonces
no te quedes conmigo.

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TE QUIERO

Tus manos son mi caricia,
mis acordes cotidianos;
te quiero porque tus manos
trabajan por la justicia.

Si te quiero es porque sos
mi amor, mi cómplice, y todo.
Y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos.

Tus ojos son mi conjuro
contra la mala jornada;
te quiero por tu mirada
que mira y siembra futuro.

Tu boca que es tuya y mía,
Tu boca no se equivoca;
te quiero por que tu boca
sabe gritar rebeldía.

Si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo.
Y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos.

Y por tu rostro sincero.
Y tu paso vagabundo.
Y tu llanto por el mundo.
Porque sos pueblo te quiero.

Y porque amor no es aurora,
ni cándida moraleja,
y porque somos pareja
que sabe que no está sola.

Te quiero en mi paraíso;
es decir, que en mi país
la gente vive feliz
aunque no tenga permiso.

Si te quiero es por que sos
mi amor, mi cómplice y todo.
Y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos.


DESAPARECIDOS Mario Benedetti - Daniel Viglietti



(*) La muerte del periodista y amigo Javier Ortiz el pasado 28 de abril me sorprendió metido en la batalla final de una larga guerra cuyos sórdidos detalles no hacen al caso (tal vez los dé algún día, cuando toque hablar del periodismo y sus miserias). Como consecuencia, no tuve ni el tiempo ni el estado de ánimo adecuado para escribir sobre él. Javier fue uno de los referentes a los que aludo en el primer párrafo y dedicarle este post es un tributo muy insuficiente, que será preciso ampliar. Por alguna razón, más bien obvia, la muerte de Benedetti y la suya se han asociado en mi mente. Ambos fueron resistentes insobornables, defensores de las libertades y del progreso moral y material de la Humanidad. Ambos afrontaron la acusación de parcialidad, formulada desvergonzadamente por los falsos 'neutrales' y 'objetivos', y ambos han dejado un rastro de luz en todo lo escrito que constituye una invitación implícita a no ser cómplices mudos de las fuentes del horror.


16 mayo, 2009

El PP, sin liderazgo

Decía Rajoy que había ganado el debate sobre el estado de la nación "por goleada". Sabía entonces -como lo sabíamos todos- que el CIS sólo tardaría unos pocos días en proporcionar los datos sobre la acogida que el desarrollo de dicho debate había tenido realmente en la opinión pública, pese a lo cual no pudo resistirse a echarse un farol de los suyos, tan pretencioso como falso.

Los 23 puntos de diferencia que el Centro de Investigaciones Sociológicas apunta a favor del presidente del Gobierno son menos de los habituales, pero confirman, sin relativización posible, la falta de liderazgo en la derecha y, lo que es peor, la elección por parte del PP de una estrategia equivocada, que además es la de siempre: la tunda.

No importa el temario y apenas importa la argumentación que Zapatero formule. De lo que se trata es de darle más palos que a una estera y presentarlo como un torpe, un inútil, un irresponsable y -por supuesto- como un mentiroso (por aquello del "llámaselo antes de que te lo llame" con mayor motivo).

Aparentemente Rajoy y sus asesores han decidido ignorar las abundantes evidencias acumuladas de que ese no es el camino y han afrontado el debate sobre el estado de la nación como la ocasión idónea, crisis económica mediante, para clavar todas las agujas disponibles en el muñeco de vudú en que han decidido convertir al presidente del Gobierno, su bestia negra, el hombre que -según su versión para fieles creyentes- les echó de La Moncloa con malas artes.

Tras achacarle durante meses la responsabilidad de una crisis económica, que hasta el menos informado de los españoles sabe que es global (las noticias que se publican hoy sobre las economías de la zona euro son irrefutables al respecto), ahora le atribuyen la falta de medidas para combatirla y le exigen una rectificación, evocando la realizada en su día respecto a la política antiterrorista, como si ésta se hubiera realizado a instancias del PP y no como consecuencia del atentado contra la T4 de Barajas, que se saldó con dos muertes y abortó abruptamente toda posibilidad de diálogo.

Es inútil. Con todos sus defectos o carencias, Zapatero acumula frente a Rajoy un plus de credibilidad y responsabilidad que éste se ha mostrado incapaz de invertir, pese a (o a causa de) todas las truculencias, intoxicaciones y mentiras rampantes acumuladas durante más de cinco años.

Para colmo, la postura de Rajoy y su cúpula respecto al 'affaire' de los trajes de Camps y de su 'numero 2' en la Comunidad Valenciana pone de manifiesto, a la vista de todos, propìos y extraños, la existencia de un doble rasero a la hora de tratar a unos u otros imputados en el vistoso 'caso Correa', según quién sea y dónde esté el presunto réprobo. Si está en Madrid y no ocupa un cargo muy sensible se le suspende de militancia; si está en Valencia y es la cabeza visible en el partido y en el poder político se le cubre bajo el púdico manto de la presunción de inocencia e incluso se sugiere piadosamente su martirologio.

Ahora ya no es Garzón. Ya no se puede interponer como objeción invalidante la supuesta "enemistad manifiesta del juez"; ahora el ministro conspirador con el que el juez coincidió en una cacería ha dimitido, dando un ejemplo del que el PP no ha tomado ni tomará nunca nota. La imputación está confirmada. ¿Cuál es el obstáculo para que se rinda a los ciudadanos el respeto debido? El interés partidista. Rajoy no quiere que al deterioro del potencial electoral del PP en Madrid se sume el de la Comunidad Valenciana. Ambos son los bastiones fundamentales del partido.

Que la corrupción política indigna a los ciudadanos y que esa indignación crece hasta la exasperación en unas dramáticas circunstancias de crisis económica a Rajoy y a los suyos les tiene sin cuidado. Ellos parecen seguir confiando, ahora más allá de lo razonable, en que ese 'totum revolutum' de ultraderecha, derecha y centro-derecha que les ha venido apoyando indesmayablemente en las urnas siga haciéndolo aunque caigan chuzos de punta.

Mientras tanto, las ambiciones frustradas de Rosa Díez, en su día candidata a la secretaría general del PSOE y hoy cabeza visible de una opción centrista, se refocilan ante la perspectiva de que su pequeña pero 'prometedora' UPyD se convierta en banderín de enganche para una legión de militantes del PP crecientemente hartos de caminar hacia ninguna parte dirigidos por alguien que, en su empeño por conciliar contrarios, ya no sabe ni quién es ni cómo ir a donde se supone que quiere llegar.

¿Lo sabe UPyD? A la vista de este video de autopromoción nadie lo diría.





12 febrero, 2009

Obscenidades


Mariano Rajoy tiene una notable afición al melodrama y prodiga los adjetivos altisonantes y excesivos, como si esa debilidad tan suya abonase la sinceridad y la energía de las que está habitualmente tan alejado. Ayer calificó como un hecho obsceno la coincidencia en una cacería del ministro de Justicia y el juez Garzón, que interpretó interesadamente en clave de conspiración contra el PP y que le sirvió para alcanzar el climax tragicómico deseado al romper las relaciones con el ministerio de Justicia mientras Fernández Bermejo esté al frente y anunciar la recusación del 'juez estrella' de la Audiencia Nacional.

Toda una obscenidad. Era obscena la escenografía de una rueda de prensa sin preguntas (es decir, todo lo contrario de una rueda de prensa) y rodeado de toda la Ejecutiva del partido (Judas incluidos) con cara de circunstancias críticas. Era obsceno el retorno a la deliberada paranoia conspirativa que tan malos resultados les ha dado. Obsceno era el seguidismo mediático (una vez más), en este caso de las intrigas del inquietante Grupo Intereconomia. Y quizás lo más obsceno de todo era la adopción de la línea de defensa-ataque contra el Gobierno y las instituciones del Estado que había adoptado ya desde el principìo la inefable Esperanza Aguirre, cuando el escándalo se limitaba todavía al espionaje y contraespionaje entre 'bandas' del PP de la Comunidad de Madrid.

El dubitativo Rajoy ha debido de mascullar con frecuencia en las últimas semanas aquello de “joder, qué tropa”, que es una de las expresiones más afortunadas que ha formulado sobre sus compañeros de viaje, pero al final -como siempre- se pliega a la marea más extrema del partido para evitar ser arrollado en la estampida. Todo un carácter. Obsceno.

Inicialmente se había mostrado enérgico respecto a la trama de espionaje intrapartidista en Madrid. Se creó incluso una comisión de investigación, presidida por la secretaria general, para depurar responsabilidades. Pero todo quedó en agua de borrajas.

Lo que no podía prever -ni él ni nadie- es que la pesadilla no había hecho más que comenzar. La trama de corrupción descubierta en Madrid -cómo no- y en la Comunidad Valenciana presenta todos los indicios de ser una madeja en la que, tirando del hilo, se puede llegar muy lejos y muy alto, incluso hasta la 'impoluta' y triunfante 'era Aznar'. Y eso sí que no.

Que no nos soprenda, en consecuencia, que el Partido Popular regrese a la viejas mañas obscenas de la mano de 'El Mundo', la Cope y el Grupo Intereconomía, a los que las teorías conspirativas (indemostrables) y las insidias (gratuitas) les gustan más que a un tonto una tiza. Para nuestra desgracia, tal vez estamos otra vez, marcha atrás, montados en la máquina del tiempo. Incluso nos han hecho un infumable 'remake' de 'La escopeta nacional' en el pueblo natal del juez Garzón, con un miembro del PP como organizador del muflonicidio que asegura que su partido se ha pasado. Obsceno y surrealista.

Por cierto, ¿quién es en esta versión de la obra berlanguiana-azconense el marqués coleccionista de pelos de pubis? Lo digo porque debe ser el más cuerdo y el menos obsceno de los personajes de esta astracanada política.

Leer online: http://laspiral.blogspot.com

22 enero, 2009

Algo huele a podrido en... Madrid

A la vista de la evolución que viene teniendo el asunto del espionaje presuntamente ordenado por “algún responsable” de la Comunidad de Madrid sobre otros cargos del Partido Popular en el gobierno regional y en el ayuntamiento de la capital de España es de temer que, una vez más, no se llegará a esclarecer nada.

Ya ocurrió con los motivos reales de la defección de dos miembros del PSOE en la Asamblea madrileña, que entregaron el gobierno de la comunidad a Esperanza Aguirre. Nunca más se supo de los motivos reales que empujaron a dos oscuros personajes a traicionar a su partido bajo argumentos 'políticos' que nadie creyó.

Aquello fue uno de los mayores escándalos políticos de España y no es gratuito evocarlo aquí y ahora porque de los polvos de aquella aparente impunidad podrían venir los lodos de los usos y costumbres que parecen ser de curso corriente en este 'taifa' mesetario dominado por las ambiciones personales de Esperanza Aguirre, crecientemente ansiosa porque se le está pasando el arroz para hacerse con el partido y llegar a la presidencia del Gobierno de la nación, que es su sueño apenas inconfeso.

Tiene razón González Pons en pedir responsabilidades al Ministerio del Interior, en la medida que ciertas tareas de los presuntos 'fontaneros' de Granados, como la identificación de los propietarios de ciertos vehículos, requieren la colaboración de funcionarios del ministerio. Hasta ahí llega su razón, que pierde cuando intenta implicar a los altos responsables del ministerio en un asunto para el que basta la amistad del ex policía y los ex guardias civiles implicados con ex compañeros que siguen en activo.

En la 'república independiente y bananera' de Madrid el Kraken ya está proyectando toneladas de tinta por el fondo del proceloso océano. La 'omertá' se impone. Va a ser otra tempestad en un vaso de agua, otro caso nunca aclarado. Al tiempo.

Foto: Tamayo y Sáez, los 'judas' del PSOE madrileño.


20 enero, 2009

El País da primero


Quien da primero... da dos veces. Eso es lo que anuncia hoy 'El País', que va a dar primero en la fusión de las redacciones del periódico y de la web; que se va a convertir en una empresa de producción de contenidos de cara a ambos soportes y también a los teléfonos móviles; que el futuro, en fin, ya está aquí. Un futuro en el que los periódicos de papel habrán pasado a la historia o habrán cambiado esencialmente.

El consejero delegado de PRISA, Juan Luis Cebrián, le da un plazo máximo de quince años a la imposición de esa realidad, que tantos se vienen negando a aceptar por comodidad y por el simple hecho de que el cambio va a requerir tanta lucidez profesional como imaginación y creatividad, cosas de las que las empresas informativas no están especialmente sobradas. Cebrián no es un precursor iluminado. Hace casi dos años que 'The New York Times', un periódico de referencia mundial, anunció el inicio de ese rumbo.

En febrero de 2007, Arthur Sultzberger, editor y propietario del NYT, llegaba a afirmar que no sabía si dentro de cinco años estarían imprimiendo el diario. "¿Y saben una cosa?", añadía. "No me preocupa". "Internet es un lugar maravilloso y estamos dirigiéndonos ahí". "Nuestra meta es gestionar la transición de la imprenta a Internet", afirmó en aquellas declaraciones, que muchos atribuyeron al descenso considerable de los beneficios en los cuatro años anteriores.

También 'El País', ahora, responde más a las devastadoras consecuencias de una grave recesión económica (que ha llegado seguramente para quedarse más tiempo del que todos quisiéramos) que a la urgencia asumida de proceder a un cambio ("reinvención" lo llaman) que probablemente proyectaban hacer más tarde y de modo más meditado. No se trata sólo de que descienda la difusión de los diarios (que también) sino que -más específicamente- se trata de que la fuerte contracción del consumo redunda en una reducción drástica de la publicidad y en un replanteamiento de sus tácticas para llegar al comprador potencial con menor gasto y esfuerzo.

Nuevamente 'El País' protagoniza la innovación periodística en España. No olvido cuando, en su aparición, el diseño del diario era calificado como 'un horror' (y un error) en todas las redacciones. Meses después el 'horroroso' diseño era copiado masivamente. Entonces el diario de PRISA abría una brecha en una muralla de desinformación que todos consideraban impenetrable. Ahora, 32 años después, bastante más conservador pero no peor como medio de información, afronta la aventura de reinventarse, "la única forma viable para que dentro de 10 años siga existiendo", asegura Cebrián.

Llevo bastante tiempo sosteniendo que el fin de la 'Galaxia Gutenberg' (*) es algo más que una pesadilla indeseable. Lo he sostenido frente a periodistas bastante más jóvenes que yo, que siempre argumentan con el 'ejemplo' de la radio y la TV, medios que se vieron en su momento como una amenaza que resultó finalmente irreal. Y lo he sostenido aquí, en 'La Espiral', en diversas ocasiones pero especialmente en la serie "¿Hacia el fin de la 'Galaxia Gutenberg'?, título eufemísticamente envuelto en signos de interrogación.

No me produce satisfacción especial -y mucho menos alegría- tener razón. La cuestión es que la historia no se detiene por el hecho de que no nos guste su rumbo o porque seamos incapaces de preverla ni siquiera cuando ya está encima. Saber eso, asumirlo y ser coherente con ello es básico para ser un periodista digno de tal nombre, alguien que no engaña a nadie en la misma medida que evita engañarse a sí mismo.

(*) Hacia el fin de la Galaxia Gutenberg (I) (II) (III) (IV) (V) (y VI)