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11 diciembre, 2012

Cuando habla Berlusconi... no sube el pan (todo llegará), sino la prima de riesgo. Ha sido todo uno: anunciar su retorno, empezar a hablar y volver la prima de riesgo de Italia a donde solía. Dice el autócrata, burlador de la Justicia y de la democracia, que desde que él no gobierna todo ha empeorado y que la prima de riesgo es "una estafa", un invento germanocéntrico reciente que "no importa a nadie". Populista y demagógico, como siempre, mezcla lo cierto con lo falso, lo lógico con lo absurdo, y se propone a sí mismo como solución, cosa que no ha sido nunca, en la confianza de que el fin de la recesión, que parece apuntarse, le haga aparecer como un salvador. A los 76 años, inútilmente 'recauchutado', con una trayectoria que, en punto a suciedad, es incomparable con la de cualquier otro líder democrático. 'il Cavaliere' se ha empeñado en volver a gobernar a Italia, confiando sin duda en la incomprensible complacencia con la que sus ciudadanos le han obsequiado en el pasado. Povera Italia!
(Portada del diario 'Liberation' de ayer)

28 octubre, 2012

Secesionismo nacionalista en la UE.- El 'Financial Times' (FT) aborda hoy el vidrioso asunto del secesionismo en el seno de la UE, a propósito del referéndum acordado entre Londres y Edimburgo para que los escoceses decidan en 2014 si siguen o no formando parte de Reino Unido. Son varios los países comunitarios más o menos directamente afectados por las consecuencias de la consulta escocesa, pero ninguno lo está tanto como España, a la vista de los propósitos del nacionalismo catalán. El primer equívoco que FT deshace es el creado por los nacionalistas escoceses, que afirman que, si triunfa el sí, Escocia seguirá en la UE como si nada. Por el contrario, Escocia y cualquier otro país 'nuevo' deberá solicitar el ingreso y éste puede estar empedrado de dificultades. Aparte de España, no es previsible que favorezcan los designios del nacionalismo escocés ni Francia (Córcega, Bretaña, País Vascofrancés) ni Italia, con su frágil unidad y su proliferación de oportunistas. Las cosas no son tan fáciles ni tan rentables como los nacionalistas intentan pintarlas.

06 septiembre, 2012

Prestidigitación en el BCE


Los mercados bursátiles de todo el mundo han acogido con euforia y subidas en las cotizaciones el anuncio del presidente del BCE, Mario Draghi, de que dicha entidad procederá a la compra "ilimitada" de deuda de España e Italia a cambio de que ambos países pidan formalmente el rescate y asuman una "condicionalidad estricta". También la prima de riesgo ha bajado hasta un nivel relativamente 'confortable' tras la noticia.

Independientemente de que nadie debería sacar conclusiones alegres y precipitadas teniendo como única referencia la reacción en unos mercados regidos por el síndrome bipolar y la volatilidad, desde el punto de vista de España quedan muchos cabos por atar y muchos datos por conocer. La "condicionalidad estricta " a la que ha aludido Draghi hace sospechar y temer que las duras y dolorosas medidas ya adoptadas por España no se juzgan suficientes, pese a los elogios generalizados que han reciibido. Y ese es un extremo que es preciso dilucidar antes de reclamar el rescate. Este país - o mejor dicho, sus ciudadanos - difícilmente puede asumir más castigo.

El círculo vicioso creado por la prioridad de pagar la deuda, reduciendo para ello los salarios, aumentando todo tipo de impuestos y cercenando prestaciones sociales de importancia primordial, no puede ni debe ser ensanchado. No se puede seguir destruyendo empleo ni restringir más el acceso a los bienes de consumo sin acentuar gravemente la recesión y crispar el clima social hasta el nivel de la exasperación. ¿Está capacitada para comprender eso una Alemania que recientemente tuvo la ocurrencia de plantear a Grecia la implantación de las seis jornadas laborales conpletas a la semana?

Pese a la carencia de detalles cruciales, que previsiblemente se prolongará durante algún tiempo, entre lo que se sabe con certeza acerca de la compra de deuda por parte del BCE hay un aspecto muy significativo y clarificador acerca de la 'filosofía' que inspira su decisión, supuestamente generosa y solidaria: el Banco Central Europeo no comprará la deuda directamente a los países emisores (mercado primario), sino al llamado 'mercado secundario', formado por quienes ya han comprado deuda soberana, en su inmensa mayoría entidades financieras.

Por supuesto, entre esas entidades predominan las de nacionalidad alemana y francesa, que detentan gran parte de la deuda soberana de España. ¿Es esta la ayuda que precisan Italia y España? Obviamente no. Lo que necesitan es que el BCE acuda al mercado primario y compre directamente la deuda, forzando así una bajada sensible de los intereses y una estabilización razonable de la prima de riesgo. La decisión adoptada no dejará de tener una repercusión positiva, pero existe un riesgo claro de que ésta sea limitada y temporal. Quienes han estado especulando con la deuda española van a recibir su premio tras la decisión de Frankfurt y eso puede ejercer un efecto balsámico y tranquilizador en los mercados, pero nada garantiza que, sin tardar mucho, ellos vuelvan a las andadas y España, a estar en apuros.

En ese caso descubriremos - tarde, como siempre - que la operación de compra de deuda del BCE no tiene otro objetivo fundamental que el de trasvasar a la entidad europea los activos de dudoso cobro que actualmente están en manos de empresas financieras privadas. El beneficio que España recibe es meramente colateral y frágil; el que obtendrán los países que tienen vara alta en el Consejo del BCE es directo y sustancial.

Pura prestidigitación. ¿Es en pago a esta broma por lo que pueden endurecerse aún más las condiciones de vida de los españoles?

Pie de foto: Mario Draghi, el 'mago'.

19 enero, 2012

Breve

Aires de Fronda.- Ante los reiterados augurios negativos de las agencias de calificación los gobiernos niegan, protestan y maldicen. Todo ello, inútilmente. En Italia, sin embargo, es el fiscal de una pequeña ciudad meridional de la costa adriática quien ha decidido coger al toro por los cuernos a la vista del clamor general y ante las denuncias de algunas asociaciones de consumidores. A nivel popular soplan aires de Fronda contra esas agencias, que dicen emitir 'sólo opiniones', con las cuales causan graves problemas y que no parecen precisamente desinteresadas. Mientras, en España, la responsable (española, por cierto) de una de estas agencias 'filantrópicas' ha creído necesario aclarar que la última calificación de la deuda soberana de nuestro país ha sido incluso piadosa, dado que ésta se halla al nivel del 'bono basura'. ¿Por qué no dicen - puestas ya en el colmo de la irresponsabilidad - que ningún banco del mundo es de confianza, que ninguno resistiría ni una hora un movimiento de retirada de fondos de sus clientes? ¿Por qué son los países los que van mal mientras el sistema financiero, causante de esta crisis, permanece intocado e intocable?