Siempre Alemania.- La del alba sería cuando los ministros de Economía de la
UE, tras catorce horas de discusión, llegaron a un acuerdo sobre el
delicado y polémico asunto de la supervisión bancaria. Si la decisión se
hubiera dejado exclusivamente en manos de Alemania desde el principio el resultado no habría sido muy
diferente. Tecnicismos aparte, el tema crucial, la determinación de
quiénes van a ser supervisados, estableció que
sólo lo serán las entidades cuyos activos superen los 30.000 millones
de euros, lo que excluye - tal como Schauble y Merkel querían - a los
bancos de los landers alemanes. Para nadie es un secreto que dichos
bancos se hallan en una delicada situación, similar a la de las Cajas de
Ahorros españolas, pero Alemania rechaza que los detalles de su ruina
sean sometidos a escrutinio, no sea que se pidan medidas como las que
ella misma gusta de dictar cuando el 'enfermo' está fuera de sus
fronteras.
España y Francia, que querían que la supervisión no excluyera
a nadie, han perdido una vez más. Mientras tanto, las temibles agencias
de calificación ni ven ni oyen ni dicen nada negativo sobre la economía
teutona. La razón es tan simple como injusta: Alemania manda y el que
manda siempre tiene razón, haga lo que haga.
(Foto: Herr Wolfgang Schäuble, el lisiado de acero.)
Comentarios sobre la actualidad, reflexiones sobre la deriva histórica que nos conduce hacia viejas pesadillas y cualquier otra cosa que considere de interés.
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13 diciembre, 2012
29 junio, 2012
UE: Victoria del sentido común
El 'Financial Times', diario económico británico
habitualmente bien informado pero no poco insidioso - especialmente si
se trata de la UE -, titula hoy en su web "Rajoy fue el auténtico
vencedor en la cumbre, pese a la satisfacción de Monti" (que fue el
encargado de hablar con la prensa). Los entresijos de la reunión, una de
las más accidentadas de la historia de la UE,
son desconocidos en su detalle, pero el veto ejercido por España e
Italia contra el proyecto original no dejó lugar a dudas acerca de la
tensión y la gravedad de la situación. "Hemos evitado un lunes negro",
ha dicho Monti. Y es cierto.
Hasta el borde del amanecer estuvieron debatiendo y finalmente parece que triunfó el sentido común. Merkel dio su brazo a torcer. Rajoy consiguió que la responsabilidad jurídica del salvamento de la banca española no recayera sobre el Estado, lo que pondría en una situación mucho peor a la ya atribulada deuda soberana. Monti logró garantías de que el Banco Central Europeo intervendrá en apoyo de los países que están cumpliendo sus compromisos con la comunidad y sufren el acoso de los mercados - como Italia y España, pero no sólo - y Hollande vio cómo, por primera vez, comenzaba a plasmarse la filosofía comunitaria que viene patrocinando.
No nos engañemos, sin embargo. El acuerdo ha sido posible sobre todo gracias a la negra situación económica que se había creado. Todos, incluída Alemania, le estaban viendo las orejas al lobo y decidieron cerrarle la puerta, pero nadie sabe lo que habrá de venir porque los especuladores estaban haciendo un gran negocio con las subastas de deudas soberanas en euros y nada garantiza que no sigan intentando ordeñar la vaca europea por sus flancos más débiles. A las buenas noticias suelen seguirlas las incertidumbres que deliberadamente exponen los "especialistas", sumamente reacios a abandonar su presa.
Hasta el borde del amanecer estuvieron debatiendo y finalmente parece que triunfó el sentido común. Merkel dio su brazo a torcer. Rajoy consiguió que la responsabilidad jurídica del salvamento de la banca española no recayera sobre el Estado, lo que pondría en una situación mucho peor a la ya atribulada deuda soberana. Monti logró garantías de que el Banco Central Europeo intervendrá en apoyo de los países que están cumpliendo sus compromisos con la comunidad y sufren el acoso de los mercados - como Italia y España, pero no sólo - y Hollande vio cómo, por primera vez, comenzaba a plasmarse la filosofía comunitaria que viene patrocinando.
No nos engañemos, sin embargo. El acuerdo ha sido posible sobre todo gracias a la negra situación económica que se había creado. Todos, incluída Alemania, le estaban viendo las orejas al lobo y decidieron cerrarle la puerta, pero nadie sabe lo que habrá de venir porque los especuladores estaban haciendo un gran negocio con las subastas de deudas soberanas en euros y nada garantiza que no sigan intentando ordeñar la vaca europea por sus flancos más débiles. A las buenas noticias suelen seguirlas las incertidumbres que deliberadamente exponen los "especialistas", sumamente reacios a abandonar su presa.
07 mayo, 2012
Rajoy y el "interés general"
Rajoy se ha mostrado hoy sorprendentemente claro y firme en sus declaraciones a Onda Cero. Paradójicamente, tanta claridad y firmeza la ha destinado a desmentirse por enésima vez a sí mismo: los bancos SÍ serán rescatados con dinero público si ello fuera necesario para el "interés general". Le gustaría - dice tambièn - bajar los impuestos, pero "no puedo". Eso no parece tener nada que ver con un "interés general" tan particular como el que nos tiene a todos bajo la suela del zapato. Su 'firmeza' y 'claridad' no excluye, por otra parte, que alguna autonomía díscola o descuidada con el cumplimiento de las previsiones de déficit pueda ser intervenida.
Con tan inédita contundencia el presidente del Gobierno sólo intenta ocultar el hecho lamentable de que ni él ni su Gobierno rigen ya en absoluto la economía española, que está intervenida 'de facto', bajo los dictados del BCE, institución servil, a su vez, a los intereses del mercado. El patético Rajoy está finalmente en su salsa: obedeciendo y secundando con aparente energía y entusiasmo las decisiones ajenas, que es lo que ha demostrado saber hacer mejor hasta la fecha.
Colateralmente puede deducirse - ante la ausencia de toda alusión al crecimiento - que el BCE y el núcleo duro de la UE descartan que la elección de Hollande en Francia - que ya preveían - vaya a alterar esencialmente el estado de cosas actual. Así se deduce de la proximidad en el tiempo entre las 'claras' declaraciones de Rajoy y la reciente cumbre del BCE en Barcelona, que fue precedida significativamente por la visita de herr Schaüble. En la comparecencia que éste hizo junto a un De Guindos con cara de circunstancias y forzada sonrisa ambos aseguraron que era posible conciliar el control del déficit y el crecimiento económico. Es obvio que, al menos en lo que respecta a España, ninguno de los dos lo creía viable.
Con tan inédita contundencia el presidente del Gobierno sólo intenta ocultar el hecho lamentable de que ni él ni su Gobierno rigen ya en absoluto la economía española, que está intervenida 'de facto', bajo los dictados del BCE, institución servil, a su vez, a los intereses del mercado. El patético Rajoy está finalmente en su salsa: obedeciendo y secundando con aparente energía y entusiasmo las decisiones ajenas, que es lo que ha demostrado saber hacer mejor hasta la fecha.
Colateralmente puede deducirse - ante la ausencia de toda alusión al crecimiento - que el BCE y el núcleo duro de la UE descartan que la elección de Hollande en Francia - que ya preveían - vaya a alterar esencialmente el estado de cosas actual. Así se deduce de la proximidad en el tiempo entre las 'claras' declaraciones de Rajoy y la reciente cumbre del BCE en Barcelona, que fue precedida significativamente por la visita de herr Schaüble. En la comparecencia que éste hizo junto a un De Guindos con cara de circunstancias y forzada sonrisa ambos aseguraron que era posible conciliar el control del déficit y el crecimiento económico. Es obvio que, al menos en lo que respecta a España, ninguno de los dos lo creía viable.
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